jueves, 10 de marzo de 2016

Brownie clásico SIN gluten


Los celiacos están de suerte


Esperando la primavera con un buen Brownie recién hecho con muchas sonrisas. 

Es un postre muy sencillo, ideal para hacer con los más pequeños en casa.
 Ser cocinero es como ser un mago, me encanta compartir con ellos la magia derretir chocolate al baño maría, hornear una masa, tamizar la harina, batir los huevos y el azúcar hasta conseguir una crema ... dejemos que se sientan magos, matemáticos,  físicos y artistas. Como los papis y las mamis cocineras. 

Ingredientes:

150 gr de chocolate fondant
150 gr de mantequilla 
3 huevos
40 gr de cacao
240 gr de azúcar
un trocito de vaina de vainilla (opcional)
125 gr de harina de arroz
50 gr de maicena o harina de millo
7 gr de bicarbonato sódico
50 gr de nueces troceadas




Cómo lo hacemos:

Pesamos y medimos todos los ingredientes.
derretimos el chocolate con la mantequilla y el cacao al baño maría, aunque también se puede hacer en el micro. Mucho ojo que no se te queme si usas el micro, calienta de 20 en 20 segundos, removiendo hasta conseguir que se derritan los ingredientes.

Batir con las varillas eléctricas los huevos y el azúcar hasta blanquear la mezcla y aumentar su volumen.
Incorporar a la mezcla de chocolate y remover hasta conseguir una  crema homogénea.

Cortar a lo largo la vaina de vainilla, raspar con el cuchillo el interior y añadir a la mezcla. Tamizar las harinas, la sal y el bicarbonato e incorporar a la mezcla anterior.  Ayudándote con una golosa remueve con movimientos suaves y envolventes. 


Aquí es cuando hay que vigilar que no se coman el brownie antes de tiempo. 

Pela y trocea las nueces, incorpóralas.

Precalienta el horno a 180º. Forra un molde apropiado con papel de horno, engrasa y enharina el papel. Pon la mezcla en el molde y hornea unos 30 minutos. 

Dependiendo del molde y del horno, el tiempo de cocción puede variar. 
Lo importante y característico del BROWNIE es que quede tierno y jugoso por dentro, y crujiente por fuera.  



A nosotros el BROWNIE nos encanta calentito, acompañado de una bolita de helado de vainilla,  un fudge de chocolate caliente y un toque de pimienta rosa. 




Impresionante como queda de contento nuestro ayudante de cocina. 







Curiosidades: 

¿Sabías que un 1% de la población española es celíaca y hasta un 6% sensible al gluten?

El BROWNIE tiene su origen en Estados Unidos en 1897, se cree que se descubrió accidentalmente, un cocinero americano olvidó poner levadura a su bizcocho. 

¡Bendito olvido que nos hace caer en la tentación!